Ceremonia 2017

Posted By: Mónica Sorroza Hernández On:


 

Ivan Toledo

El pasado 1° de abril transcurría todo en orden de camino al festival Ceremonia 2017, al llegar encontramos un retraso en los horarios debido a condiciones climáticas, la problemática inicio con la sorpresiva noticia que organizadores darían más tarde, la cancelación del mismo.

Miles de asistentes frustrados por tan crudas y egoístas palabras regresaron con las bolsas llenas –o vacías- a sus lugares de origen, perdiendo total credibilidad de lo que organizadores y festival llego a tener, para que en la noche del sábado se anunciara que Ceremonia se haría en domingo.

Analizando esta situación encontramos una visión polar del asunto, intereses individuales, amiguismos y una industria colosal se acentuaron con lo acontecido. Por otro lado, el interés del festival por modificar estructuras de la escena musical de masas en nuestro país con colaboración de músicos de talla histórica y nuevas propuestas, revivió el ya fallecido, para muchos, festival Ceremonia.

En esta situación está demás tirarle al hipercapitalismo que asfixia a todas las industrias, lo que cabe resaltar es la falta de empatía del festival con su público, punto secundario dentro del real problema: la falta de logística y de inversión a la realización de una festival en sus condiciones óptimas para los asistentes, músicos y trabajadores.

Las reacciones sobre el cambio de fecha del festival fueron en su mayoría negativas, debido a su falta de compromiso con público de toda la república. Es aquí donde nos gustaría señalar el hecho de seguir consumiendo cosas masificables y no voltear a ver el verdadero interés singular que habita en nosotros para poder asistir a un festival así y afrontar sus adversidades.

El cartel ahora actualizado por el cambio de fecha perdió dos shows importantes, pero gano el poder disfrutar de grandes propuestas locales e internacionales sin tanta gente. Adeptos a las bandas, fan’s de corazón y amantes del beat se reunieron un domingo para recalentar el ritual sónico del Foro Pegaso.

Abrimos aquel baile entre altos calores y un viento que volaba sombreros y gorras de todo tipo. Para este momento James Blake conducía el escenario azul. La continuidad y sensatez de su sonido entrego el primero oasis sonoro para los recién llegados al festival. Dentro de esa calma los aires condujeron nuestros sentidos a algo más fresco en el show de Kali Musta + Imaabs & Orly Anan, el cual sacudió la tierra y la mala vibra del trago amargo de realidad del día sábado. La lista de músicos corrió de una forma suave, Simpson Ahuevo, Soto Mayor, Mija, La Banda Bastön, Rey Pila, la mágica presentación de Buscabulla, Whar So not, Nicolas Jaar, Brun OG y por supuesto, la carpa de ley seca calentó la sangre de los presentes con regresiones y experimentos electrónicos a la velocidad del reproductor.

Conforme el día transcurrió llego un poco más de gente, los interesados en los cabezas del cartel. Es de resaltar las cualidades espacio temporales que el show de Björk trajo para esta presentación, orquesta y la mente del siglo, Arca. La conjunción de performance, música con niveles de producción altos, cine y juegos mentales proveyó de algo interesante de apreciar.

Nota*: El arte, como la música, no se encuentra en grandes escenarios, se encuentra detrás de las mentes de cada asistente o productor.

#CeremoniaEnDomingo

@MonicaSorroza

 

#CeremoniaEnDomingo pasó a ser una cena navideña el 25 de diciembre a las 2 de la tarde luego de una pelea familiar: Hay gente molesta, gente muy molesta, están quienes ya lo habían dado por perdido pero su ímpetu los hace mantenerse y pensar que el show debe continuar. Hay también quienes deciden abandonar el barco y mejor salir de la casa de la abuela e irse a parrandear por su parte.

Si bien la cancelación del evento fue necesaria y sensata por parte de los organizadores debido a las condiciones climatológicas, la puesta en marcha al día siguiente quedará por el resto de la historia como un gran debate. Lo cierto es que el festival ya no fue el mismo. El desgaste físico, emocional y económico se dejaron sentir la tarde del 2 de abril en el Foro Pegaso.

Las circunstancias me orillaron a llegar poco antes del show de Nicolas Jaar, una de las razones que en un principio me habían motivado a asistir. Hay quienes han afirmado que el set valió la pena e hizo danzar multitudes, en mi experiencia, el chileno comenzó en un mood sereno e incluso extraño, que quizá “reventó” en la segunda mitad, cosa que no pude experimentar porque debía moverme ya al escenario en donde Björk presentaría su performance, no había realizado tal odisea para perdérmelo o escucharla desde muy lejos.

Así, tuve que esperar algunos minutos en el escenario principal hasta que por fin la islandesa comenzó con Stonemilker cumpliendo lo prometido y ofreciendo éxitos como Jóga, Unravel, Isobel, Bachelorette entre otros. La gente se emocionó, en multitud nos entregamos y por más de una hora olvidamos lo ocurrido. El dolor desaparecía mientras Arca movilizaba nuestros sentimientos cual operador de máquinas engranando, subiendo y bajando perillas y liberando palancas de presión.

Una vez en la Tierra era hora de ver a Underword. Míticos, entrañables, y sin duda headliners por trayectoria en pleno apogeo de Trainspotting 2. No obstante, la batería ya no alcanzó para más y la fiesta en mi fue diluyéndose en el pensamiento de un domingo en ocaso.

Si, #CeremoniaEnDomingo fue una decisión que seguro hizo sudar a muchos de los organizadores, fue arriesgado y quizá un tanto apresurado. Pero fue la decisión que se tomó y es así como quedará grabada la experiencia en los asistentes del 2017. Es quizá también la mejor historia de aquellos que decidieron tomar el rembolso e irse a Cuernavaca, a la casa del amigo o la peor para quienes regresaron a sus Estados originarios con un hoyo en el estómago y el bolsillo del pantalón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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